Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«Décima hoja de ruta, la reforma de la ley de publicidad institucional, para seguir controlando a los medios de comunicación, esa inmensa mayoría a la que compran a base de publicidad institucional, y seguir vetando a los pocos medios que todavía se atreven a llevarles la contraria. Undécimo, reformando el Código Penal para despenalizar nada menos que los delitos de ofensa a los sentimientos religiosos o los delitos de ofensa a los símbolos nacionales; es decir, atacando directamente lo que puede ser un sentimiento espiritual dentro del pueblo español. Duodécimo, con ese mal llamado Plan de Acción por la Democracia, que no es otra cosa que aniquilar cualquier oposición legítima a sus planes. Decimotercero, cediendo impuestos a los separatistas como en Cataluña, aunque eso suponga romper la caja única de la Seguridad Social, aunque sea romper el más elemental principio de igualdad y proporcionalidad en justicia retributiva de las diferentes regiones de España. Decimocuarto, el control absoluto del consejo de Radiotelevisión Española, para que se convierta en el único órgano de propaganda del régimen, el nuevo NO-DO. Decimoquinto, destruir la libertad de educación de los padres, no permitiéndoles que puedan educar a sus hijos, por ejemplo, en el español, al menos en ese 25 % en Cataluña y en el País Vasco que habían reconocido los tribunales, o imponiéndoles el adoctrinamiento de la ideología de género o de los lobbies LGTBI. Decimosexto, convirtiendo al fiscal general del Estado nada menos que en el fiscal general del Partido Socialista, en el fiscal general de Sánchez, ese fiscal que ha sido, por primera vez en la historia de la Fiscalía General del Estado, imputado o al menos de momento investigado por la Sala Segunda del Tribunal Supremo por unanimidad, y para el que ha pedido la dimisión el propio Consejo Fiscal por presunto delito de revelación de secretos.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.