Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Así que, señora ministra, es fundamental escuchar a las partes, pero, por favor, escuche a la calle, escuche las manifestaciones masivas, escuche a la acampada de Valencia. El grito es claro y unánime: haced algo, intervenid, bajad los precios del alquiler. Probablemente, el señor Patxi López dirá que son medidas radicales lo que vamos a proponer hoy. Radical, señorías, fue intervenir con dinero público a la banca privada española. (Aplausos). Eso fue intervenir el mercado. Por cierto, un dinero que todavía hoy no nos han devuelto. Señora ministra, intervenga el precio del alquiler. No sirven ya los parches. Claro que este país se indigna cuando desde su ministerio se proponen bízums a caseros mientras nos negamos a topar el precio del alquiler (aplausos), porque, señorías, entendamos bien, cuando hablamos de caseros, en el mejor de los casos, de manera muy mayoritaria, estamos hablando de personas que tienen, sin contar lo que van a tener por el alquiler de su casa, 20 000 euros al año más que sus propios inquilinos. Creo que es importante que entendamos que los caseros no son señoras viudas que complementan su pensión, sino otra cosa. Por ello es importante no hacer bízums, pero tampoco perdonar dinero público, señora ministra. Es imposible que la medida de la vivienda sea perdonar impuestos a los caseros para pedir solidaridad o que, por favor, bajen los precios del alquiler, porque nos roban la libertad de tener una casa y el Estado no les puede dar dinero a cambio.»
Fragmento 4 de 8 de esta intervención.