Diputado
«Gracias, señor presidente. Señora ministra, no dudo de sus buenas intenciones -créame que no- y comparto su idea de que no hay varitas mágicas, pero entre la ausencia de varitas mágicas y la superstición digamos que tiene que haber una zona gris en la que todos podamos entendernos. Y esa zona gris requiere, en primer lugar, decir en alto que el emperador va desnudo, que no lleva traje; que la tolerancia con los impagos y el control de precios, que son medidas muy bien intencionadas, han terminado convirtiéndose en un bumerán contra aquellos a los que justamente se pretendía proteger, las clases populares; que se ha generado mucho dolor; que se ha dejado a cientos de miles de personas a la intemperie, en la estacada. En segundo lugar, decía usted que me había equivocado de partido. Lo cierto es que tenía ganas de poder hablar sobre esto. Si una persona tiene un ethos conservador, una manera de entender el mundo conservadora, ¿es incompatible con una sensibilidad social?, ¿es incompatible con una preocupación por el bien común?, ¿es incompatible con el cuidado de los vulnerables? Menuda condescendencia y vaya patrimonialización de la preocupación por aquellos que nos rodean y por aquellos con los que vivimos, por nuestras familias, en definitiva. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.