Diputado
«Todo esto me permite poder desbaratar un mito que no por muchas veces repetido es menos mito, y es que el Estado social es hijo de la izquierda, que la preocupación social es hija de la izquierda, que la justicia social es un invento de la izquierda. Instituto de Reformas Sociales, Comisión de Reformas Sociales -donde, por cierto, dialogaban socialistas y conservadores a finales del XIX y principios del XX-, Ley de Descanso Dominical, prohibición del trabajo infantil, prohibición del trabajo de mujeres embarazadas, Ley de Accidentes de Trabajo, inicios de la previsión social, jurados mixtos, orígenes de lo que luego sería el Ministerio de Trabajo, inicio de la formación profesional, Ley de Casas Baratas, inicio de la vivienda social y de la vivienda protegida, seguros de enfermedad, regulación de bajas, el mayor impulso a la reforma agraria... (Rumores). Todo esto, señora ministra -y muchas más cosas-, ¿cree usted que es incompatible con ser conservador? Porque las personas que lo hicieron lo eran. (Aplausos). Para finalizar, abordaré las cosas de las que no se ha hablado, que tal vez sean una pantalla previa a la vivienda y, seguramente, no sean de su competencia, sino que seguramente sea usted víctima de las políticas que se hacen en el resto de los ministerios de este Consejo de Ministros que tiene a la vivienda como principal damnificada. Nada se ha dicho de que el modelo territorial de este país es desquiciante y que esto tiene -el efecto aspiradora de recursos humanos y económicos- un impacto durísimo sobre la vivienda. Nada se ha dicho de cómo vamos a priorizar al español para que acceda a la compra, para que acceda a la vivienda social, cómo vamos a garantizar que sean los ciudadanos españoles -es a quienes nos debemos, a nadie más- quienes tengan la garantía no ya de un techo y cuatro paredes, sino de un hogar digno. Nada se ha dicho de que la brecha entre generaciones es dolorosísima y que la orientación del gasto público -todos sabemos cuál es- que han hecho el Partido Popular y Partido Socialista es una guerra declarada desde hace años a los jóvenes, a la familia y a la natalidad y, por tanto, también a la vivienda. Nada se ha dicho sobre cómo se va a devolver seguridad jurídica para que se pueda aumentar la oferta y, así, que sea el Estado, que es a quien mandata el 47 de la Constitución -el 47 no mandata a Paco Páquez, mandata al Estado-, el que, en lugar de transferir la responsabilidad al particular, se la eche sobre sus hombros. Vamos a ver si este Estado social es digno de tal nombre. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.