Marta MadrenasJunts
Diputada
«Tercera cosa. Bono alquiler joven. Aparte de lo que ya le han dicho, en Cataluña, en Girona, por ejemplo, el alquiler medio es de 750 euros, ya está, ningún joven de Girona podrá adherirse o pedir esta ayuda de 750 euros, como término medio. Siempre nos toman el pelo a los catalanes porque toman medidas no aplicables. A ver, Ciudad Real -lo he mirado-, no llega a 450. Sí, los jóvenes se podrán adherir, pero ni medio joven catalán se podrá adherir. No pueden homogeneizar subvenciones ni ayudas, no se puede hacer así, hay que hacerlo en cada territorio. Además, esa cantidad fija siempre de 250 euros es igual si el alquiler es de 400 o lo que sea; son 250 euros. Vuelve a ser injusto para Cataluña: Cataluña a pagar impuestos y a callar. No, el bono joven no sirve o tendrá que articularse de manera distinta. Finalmente, voy a contar algo que no he podido comentar por motivos de tiempo. Es cierto, es un derecho fundamental, un pilar básico del estado del bienestar. La vivienda es un derecho fundamental contemplado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es así. Pero también es un derecho fundamental, reconocido también en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el derecho a la propiedad. Nadie puede ser despojado de su propiedad de manera arbitraria. Con lo cual, es imprescindible abordar esto, y, si no, crearemos una inseguridad jurídica extraordinaria. Se están reduciendo a marchas forzadas las viviendas de alquiler a disposición de la gente. La desprotección de la propiedad privada es escandalosa frente a las okupaciones y, ahora, frente a las inquiokupaciones, esto es, inquilinos que se sienten protegidos con esta extrarregulación y que impiden que los propietarios puedan preservar su derecho humano fundamental a su propia propiedad.»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.