Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Muchas gracias, señor presidente. El Grupo Parlamentario VOX va a oponerse a las prórrogas que se solicitan. Estas dos comisiones se constituyeron a finales del pasado mes de febrero y, a continuación, fueron metidas en un cajón, sin ni tan siquiera aprobar su plan de trabajo; y solo hace unos escasos días fueron reactivadas, aprobándose ese plan de trabajo, por dos razones muy claras: una, de carácter instrumental, porque estaba a punto de finalizar el plazo de vigencia de esos trabajos encomendados por el Pleno de la Cámara sin haber hecho nada; y otra, más de fondo, porque con esa reactivación se trataba de volver a congraciarse con el prófugo delincuente Puigdemont, una vez casi rota la relación del Gobierno con este, como se ha manifestado a través de distintas votaciones en el Pleno de esta Cámara, tras no haber podido conseguir este individuo los beneficios de esa amnistía que se quiso hacer a su medida y haber perdido cualquier peso institucional en Cataluña. Conviene recordar que estas comisiones son parte de la factura general que se planteó pagar el señor Sánchez al principio de esta legislatura para lograr el voto de Junts y Esquerra para la elección de la señora Armengol como presidenta de la Cámara y su propia investidura como presidente. Son comisiones que no tienen más objeto que facilitar a las fuerzas separatistas la creación de un relato falso y viciado, en virtud del cual se pretende deslegitimar la acción del Estado y de las fuerzas y cuerpos de seguridad, para victimizarse y así, a través de esa victimización, blanquear el golpe, tratando de presentarlo como un legítimo movimiento de autodefensa frente a una persecución policial y política orquestada ilegítimamente desde Madrid. Conviene también recordar que hoy mismo, sottovoce, se procede a la liquidación de la tercera de aquellas comisiones que formaban parte de la factura inicial, la que tenía que investigar el supuesto espionaje a líderes independentistas a través del método Pegasus; comisión que ni siquiera ha llegado a constituirse por una sencilla razón, porque ese supuesto espionaje lo era ya en tiempos de competencia de mandato del actual Gobierno. En definitiva, un nuevo enjuague entre tramposos; enjuague entre tramposos en el que se está dispuesto a poner sobre la mesa cualquier vileza para intentar justificar ese proceso de victimización. Incluso se está dispuesto a decir que el Estado, a través del Centro Nacional de Inteligencia, no quiso evitar los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils, confiando en que el impacto brutal de esos atentados iba a poner freno al procés y al golpe en marcha. En definitiva, señorías, dicho con toda claridad, esto huele demasiado a basura. Además, en términos ya puramente procedimentales, las prórrogas que se solicitan son por completo ajenas a los usos habituales de esta Cámara, que suelen serlo por seis meses. En el caso de la Comisión de investigación sobre Cataluña, la prórroga que se solicita es por un año; y mucho más insólita todavía es la que se solicita en el caso de la Comisión de investigación sobre los atentados de Cambrils y Barcelona, que es, en un genérico, 'hasta la finalización de sus trabajos'.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.