Rafael Antonio Hernando FrailePP
Diputado
«Gracias, señor presidente. (Rumores). ¡Relájense, hombre, relájense, que no he empezado todavía! ¡Están ya nerviosos! Señor Pisarello, los que roban hoy el dinero son precisamente aquellos a los que ustedes apoyan denodadamente, y ahí están el señor Ábalos y todos los demás. (Aplausos). Y para señoritos, aquellos que compraban los chalés en Galapagar. Esos sí que son nuevos señoritos, señor Pisarello. Señor Arribas, ustedes tienen dos expresidentes de su partido condenados por corrupción: 680 millones de euros. ¡Pero si ustedes han tenido en la cárcel al señor Barrionuevo! No venga aquí a dar lecciones, porque ustedes están hasta las orejas de corrupción; y no solo de hace años, de ahora, señor Arribas. (Aplausos). Todo el mundo sabe que Sánchez es un conspicuo trampista, una persona empecinada en hacer trampas para superar sus apuros contrayendo nuevas deudas. Y, así, para sostenerse en el poder tras perder las elecciones y después de haber manoseado el Código Penal para favorecer a delincuentes, tuvo que contraer otras deudas: la primera es la amnistía; la segunda, tres comisiones de investigación, y la última, soltar a asesinos a la calle para comprar los votos de viejos exterroristas, como la señora Aizpurua.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.