Borja Sémper PascualPP
Diputado
«La posibilidad de competir internacionalmente con los colores de la selección nacional es el sueño de cualquier deportista. El nivel de satisfacción, reconocimiento, notoriedad, prestigio y autorrealización es incomparable. Con la ley vigente, podría llegar el caso de que obligaran ustedes a elegir unos colores u otros, o lo que es peor, podría llegar el caso de que privaran ustedes a alguien de poder competir con los colores de su país. Adicionalmente, la ley vigente es un error, porque el deporte es uno de nuestros mejores embajadores internacionales. Tenemos la suerte de ser un país querido en todo el mundo, lo somos por muchos motivos; sin ánimo de ser exhaustivo, podríamos hablar de la gastronomía, de nuestra historia, nuestra alegría, nuestra cultura, nuestra hospitalidad. Y lo somos también porque el deporte lleva nuestro nombre, nuestros colores y nuestra bandera a lo más alto del mundo. Cuando un deportista español gana, gana España, pero también gana la región que lo ha visto nacer; esto hay algunos que todavía siguen sin entenderlo. Por eso es oportuno señalar que ustedes aprobaron algo inédito, no sucede en ningún sitio y atenta contra el sentido común, contra la representación internacional de España, la percepción internacional de España y, sobre todo, atenta contra la normativa de las federaciones deportivas internacionales, que solo permiten una federación por Estado. Esto no lo dice solo mi grupo, lo dijo el presidente del Consejo Superior de Deportes en una comparecencia muy reciente, el pasado 17 de octubre, cuando señaló que hay que promover el deporte dentro del marco de las reglas del juego internacionales, reglas que implican -decía- que las federaciones internacionales solo permiten una por Estado. Además de inédito e improcedente, es también torpe, es miope y voluntariamente pobre. Una selección nacional cuenta con el talento de todos los españoles, sin hacer de menos a nadie por su lugar de nacimiento.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.