Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Sepan que Junts seguiremos defendiendo la oficialidad de las selecciones catalanas, una nación libre, una selección libre, aun cuando con Illa en la presidencia de la Generalitat -hay que decirlo- desnacionalizando Cataluña tenemos la sensación de que en este tema jugamos en campo contrario aun estando en casa. No nos engañemos, esta negociación sistemática de nuestro derecho como una nación dentro del deporte también sale de otro miedo: que el independentismo encuentre más terrenos de juego en los que expresarse. Prueba de ello es que ven con buenos ojos que las fuerzas de seguridad retiren las esteladas a los seguidores de los equipos catalanes, como sucedió hace un mes en el Valencia-Girona, en Mestalla, cuando un policía nacional hizo salir de la grada visitante a unos seguidores del Girona que llevaban una estelada y una bandera del Girona. No había habido ningún incidente, ninguno, pero esto sucedió. Lo diremos tantas veces como haga falta: llevar una estelada no contraviene ninguna ley, forma parte de la libertad de expresión política y, por supuesto, no incita ni a la violencia ni al terrorismo. Es más, el triángulo azul que lleva la estelada representa la defensa de la humanidad como un valor irrenunciable. Estamos hartos de que los seguidores del deporte catalán tengan que padecer esta persecución solo por el hecho de pertenecer a una minoría nacional: la catalana. De nada sirve hacer leyes que pretendan fomentar los valores, si luego pisan ustedes sistemáticamente nuestros derechos de representación internacional, de expresión política o de autonomía del deportista. Ya presentamos enmiendas contra la obligación de ir a las convocatorias de selecciones. No respetan la capacidad de decisión del deportista, incluso obligan a asistir a los deportistas que tienen problemas físicos, eso sí, mientras los clubes pagan la fiesta. Solo hay dos países que obligan a sus deportistas con una legislación específica, Italia y España, dos Estados que siguen aplicando el ordeno y mando que viene de los tiempos de los dictadores Franco y Mussolini. En pleno siglo XXI esto es hacer el ridículo. Ir a la selección debería ser un honor deseado y no una imposición. En el caso de España, el castigo por no ir es de multa y de dos a cinco años de retirada de la licencia deportiva. Esta fue la amenaza que recibieron las futbolistas de la selección absoluta cuando se negaron a ir a la selección después del piquito de Rubiales. Las acusaron de histéricas, y nosotros ya lo dijimos, fueron históricas, pero de poco o nada sirvió la queja de Aitana Bonmatí, que, por cierto, ayer recogió su segundo balón de oro consecutivo, el cuarto de una jugadora catalana si contamos a Alexia Putellas en 2021 y en 2022. Así que felicitamos a Aitana Bonmatí por su balón de oro. Los deportistas y las deportistas merecen más respeto porque son quienes ponen el esfuerzo y quienes ponen el cuerpo.»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.