Begoña Nasarre OlivaPSOE
Diputada
«Muchas gracias, presidenta. Señorías del PP y VOX, les hablo claro: nuestra concepción de la democracia no podría estar más alejada, como también lo están nuestra concepción de las instituciones o nuestra concepción de la política. Porque, señorías, cuando hablamos de democracia, de instituciones y de política no hablamos el mismo idioma. Ustedes confunden democracia con poder. En su concepto de patria no cabemos todos; y el de identidad, con los intereses de unos pocos: los suyos. Para nosotros, los socialistas, la democracia es nuestra bandera, es la base de nuestra convivencia, se nutre de valores como la igualdad, la justicia social, los derechos humanos, la transparencia, la rendición de cuentas y, por supuesto, algo de lo que parece que carece la bancada de la derecha de esta Cámara ahora mucho más, que es el humanismo. ¿Les suenan estos valores, señorías? Ya veo que no, ni prestan atención. El PP y VOX tienen similares conceptos democráticos e institucionales. No engañan, son herederos del régimen franquista, y ese ADN les hace huir de la moderación. Cuando están en la oposición solo practican descalificaciones personales, insultos sin tregua y sin pruebas solo por hacer daño, incluso en lo personal o en lo familiar (aplausos), solamente con la mera mentira. Practican por sistema la llamada estrategia del bulo: lanzan falsedades a través de su 'fachosfera' -sí, esa 'fachosfera' particular que se han construido-, para utilizarlo luego de la peor manera posible contra el adversario político en los grandes escenarios institucionales y mediáticos con grave daño personal, incluso solo con el propósito de lograr un contexto político distorsionado y visceral, que deriva en la degradación de la clase política y de la política. Su praxis pasa por el tratamiento de las instituciones sin responsabilidad ni ética; se declaran contrarios a la transparencia, y lo confirman con hechos: con retrasos en las declaraciones de bienes, con la falta de publicación de sus cuentas, incumpliendo la ley de transparencia, con traspasos de fondos o admitiendo préstamos de un banco húngaro, manejando chiringuitos dopados en ocasiones con financiación pública.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.