Gerardo Pisarello PradosSumar
Secretario primero de la Mesa del Congreso de los Diputados
«Cada año, el 24 de octubre, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de la Polio, una jornada dedicada a crear conciencia sobre la lucha contra esta enfermedad devastadora y a destacar los esfuerzos por su erradicación. A su vez, es un momento crucial para recordar a todos aquellos que padecen las secuelas de la polio, así como el síndrome postpolio. Sus voces, a menudo, han sido ignoradas o silenciadas. Hoy, esas voces resuenan con una fuerza renovada, exigiendo que les escuchen, comprendan y que se actúe en consecuencia. La poliomielitis, comúnmente conocida como polio, es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar parálisis, y en los casos más graves, la muerte. Durante el siglo XX, la polio fue una de las enfermedades más temidas en el mundo, causando estragos en comunidades enteras, especialmente en la infancia. Sin embargo, gracias a los esfuerzos globales de vacunación, liderados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos internacionales, se ha logrado reducir significativamente la incidencia de la enfermedad, acercándonos cada vez más a su erradicación total.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.