María José Rodríguez de Millán ParroVox
Diputada
«Lo que vemos es un Gobierno que se ha desentendido de su responsabilidad de la forma más zafia que se recuerda: si quieren ayuda, que la pidan. Su actitud de desidia con cualquier región española que no esté en manos de sus socios es la misma que se tendría hacia un país extranjero o incluso peor, porque cuando tuvo lugar el terremoto de Marruecos, apenas tardaron unas horas en enviar la ayuda. Pero como en Valencia no gobiernan los suyos, pues que se aguanten los valencianos. (Aplausos). Ustedes no tienen ningún tipo de moral. Tomar el mando no era una opción, era un deber, porque además la ley les obligaba a ello. Declarar la emergencia de interés nacional y activar el Plan Estatal General de Emergencias de Protección Civil y el de gestión del riesgo de inundación era un deber de diligencia inexcusable. El Departamento de Seguridad Nacional mandó una nota a Sánchez el 29 de octubre a las ocho de la mañana. ¿Por qué no desplegaron al Ejército ese mismo día?, ¿por qué no mandaron a la UME y a la Guardia Civil? A ustedes les hubiera bastado con aprobar un decreto, como hacen con tantas otras cosas que sí les interesan. Y no lo hicieron, porque ustedes no ven personas, solo ven súbditos a los que premiar si tienen su carné o a los que castigar si les dan la espalda en unas elecciones. Donde un Estado eficiente hubiera tenido a las fuerzas y cuerpos de seguridad y a médicos, España ha tenido a gente llegada de todos los rincones rescatando a fallecidos, llevando comida, limpiando las calles y atendiendo a los vecinos, mientras que el Gobierno rechazaba la ayuda extranjera. Y esto, que es la viva imagen del gran pueblo que es España, no deja de ser la otra cara de la moneda de unos gobernantes traidores. Porque ustedes tenían maniatados a los trabajadores públicos a los que usted ha mencionado, que pedían a sus jefes que les dejasen actuar y tenían el no por respuesta, porque a su vez sus jefes dependen de políticos cuya prioridad es ponerlos de rodillas frente a sus intereses de partido. Y lo que nos queda son españoles tratando de sobrevivir a ese Estado que financian con sus impuestos y que en realidad los desprecia, porque solamente son el pueblo. Hasta hace poco la consecuencia de esto habría sido económica, pero aquí hay mucha gente que ha perdido la vida y eso marca un punto de no retorno.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.