Diputado
«Pero, señorías del Gobierno, también en parte la culpa es suya. Porque no hay derecho y no debería ser posible que se diga, de forma gratuita, que el Gobierno de este país esconde novecientos cadáveres en un garaje. No debería salir gratis que alguien diga aquí que el Gobierno de este país destruye ayuda, comida y ropa para el país valencià, y que salga gratis. Y está en sus manos, y no me digan que no, que eso no salga gratis. ¡Multas! Multas para quien mienta flagrantemente: 100 000, 150 000, 200 000, 250 000 euros por cada mentira. Quizá, señorías, sus financiadores (señalando al Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) no lo puedan pagar. (Aplausos). Otra cosa que cabe decir aquí, señorías, es que todo es política; todo es política. Y que desconfíen; que desconfíen, sobre todo, de aquellos y aquellas que digan: No politices; no politicemos esto. Es el nuevo: ni machismo ni feminismo, igualdad. Es el nuevo: ni de izquierdas ni de derechas, (y cuchicheando dice) es de derechas. (Risas). Es el nuevo... Así que desconfíen de eso, porque, por ejemplo, negar la emergencia climática es política, construir sobre un río es política, despedir a bomberos y financiar a toreros es política, que haya empresas que obliguen a sus trabajadores a ir a trabajar en medio de una alerta roja por lluvias porque en este país manda más Mercadona que la agencia meteorológica estatal es política. (Aplausos). Que un Gobierno autonómico declare una alarma tarde porque los hoteleros le dicen a un presidente autonómico 'no lo digas, que nos jodes el puente' es política. Cortar los accesos cuando la gente aún está de lodo hasta aquí (señalándose las cejas) porque un presidente del Gobierno o un rey se quieren hacer la foto es política. Y, sobre todo, señorías de la derecha catalana y señorías del Gobierno, quitarle los impuestos con la que está cayendo, y nunca mejor dicho, a quien más contamina también es política. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.