Diputado
«Acabo, señor presidente. Entiendo que en un país así, los salarios son regalos, los impuestos son donaciones y si alguien tiene un cáncer va a tratarse al Zara Kids o al almacén de un Mercadona. Pinta regular, señorías, ese sueño húmedo de la ultraderecha. Lo último que cabe decir, señor presidente, es que esta simplemente es la primera de muchas DANA. El Mediterráneo ya está dos grados por encima de lo que debiera, es una ametralladora de tormentas, al azar, y va a volver a pasar. Votar, poner nuestras vidas en manos de quien niega la emergencia climática es negligente. Pido a la gente, por favor, que no lo haga.»