Carlos Gil SantiagoPP
Diputado
«Gracias, presidenta. Buenas tardes, señor ministro. Soy alcalde de Benavites, un pequeño pueblo de la Comunidad Valenciana, que afortunadamente no ha sido directamente dañado por esta riada. Sé que usted también lo fue y probablemente por eso vamos a podernos entender en lo que le quiero decir. Llevo muchos días trabajando sobre el terreno en las inundaciones y en la tragedia posterior, ayudo en lo que puedo a mis compañeros y coordino voluntarios y servicios de emergencia desde el centro de coordinación. Señor ministro, puedo decirle que los ayuntamientos, las diputaciones y la Administración autonómica están haciendo todo lo que está en su mano para ayudar a nuestros vecinos, pero también lamento decirle que el Gobierno de España no ha estado a la altura de un Gobierno preocupado por sus ciudadanos. Ni lo estuvieron antes ni durante ni después de la tragedia que asoló nuestro país hace ya dos semanas, por mucho que en su intervención hayan pretendido arrogarse todas las acciones desarrolladas por todo el operativo de todas las administraciones. No previnieron la catástrofe con obras que podían haber evitado los efectos de la riada. No reaccionaron con todos los medios del Estado para atender el mayor desastre natural en la historia reciente de nuestro país, como lo calificaron ayer en el BOE. Han demostrado ser un Gobierno ausente, cómodo y acomodado, y lo que más me duele es que tengo la sensación de que han estado ustedes acomodados en el cálculo político y no en la emergencia; un Gobierno ausente frente a una sociedad entregada, alcaldes, concejales, empleados públicos, voluntarios y todos los recursos de todas las administraciones, que lo han dado todo, todo, y que se están dejando la piel. Se lo aseguro, lo veo todos los días, y a ustedes no los veo. Ustedes han hecho lo estrictamente necesario, lo justo. Creo sinceramente que podían haber hecho más, muchísimo más.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.