Carlos Hernández QueroVox
Diputado
«Y sigo. ¿Se puede tener empatía con la gente común cuando se niega la inseguridad que sufren a diario; cuando se dice que los narcopisos, que las bandas, que las agresiones en manada, que los machetazos no existen, que están en la cabeza de la gente, que son imaginaciones? ¿Les importa a ustedes que cada vez más personas se sientan forasteras en su propio entorno o les da igual?, porque esto también tiene que ver con los barrios y la política de barrio. ¿Se puede estar preocupado por el futuro de los ciudadanos de menos recursos cuando se han cargado la única herramienta que tenían para poder prosperar, que es la educación? ¿Se puede estar preocupado por los servicios de los barrios mientras su Gobierno va soltando por el mundo el dinero que aquí escatima o niega? (Aplausos). Esta semana, 400 millones a la hucha del Banco Mundial; hace unas semanas, los afortunados en Marruecos o en otros lugares del mundo, y Dios sabe dónde caerá el gordo dentro de un mes, pero seguro que vendrá bien cargado. ¿Se puede estar preocupado por los barrios de menor renta cuando se legisla una y otra vez a favor de cupos y haciendas propias para las regiones de más renta, es decir, cuando se quita músculo a la hacienda común y se adelgaza la capacidad de redistribución del Estado porque así lo piden, así lo ordenan y así lo exigen los de la oligarquía separatista? Por cierto, decía el grupo proponente que Andalucía existe; sí, pero esto dígaselo a los separatistas, que consideran que los andaluces son chusma y se quieren independizar precisamente para no pagar ni las ayudas ni las becas comedor a los andaluces. A ellos es a quienes hay que decírselo. (Aplausos). ¿Pueden estimar de alguna forma las clases populares a quién se burla de sus creencias o a quién censura sus costumbres y tradiciones? Y ya, por cerrar las preguntas, ¿puede la izquierda hablar de exclusión en Andalucía cuando ha gobernado esa tierra como si fuera su cortijo durante cuarenta años? Yo creo que no, que no se puede; no se puede porque es imposible soplar y sorber al mismo tiempo, porque no se puede ir de amigo de los barrios cuando uno es la comparsa de todos los responsables de su degradación. (Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario VOX, puestos en pie).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.