29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Vicenç Vidal MatasSumar

Diputado

«Uno pensaría que una persona como yo, que nació en el año 1980, ya habría podido saber todo lo que sucedió en el 23-F; que la democracia, que el Estado, que el Partido Socialista -el gran beneficiado de la Transición- o el Partido Popular deberían contarnos bien aquellos acontecimientos, que ya lo sabríamos, pero no es así. Durante cuarenta años la izquierda soberanista, la federalista y el PNV han reclamado saber lo que sucedió, arrojar luz sobre la oscuridad, desclasificar documentos del 23-F para que todo estuviera bien claro. Aquí mismo, sobre esta tribuna, se dio el grito: ¡Quieto todo el mundo! Y se disparó, y tenemos aquí los tiros. Eran las seis y media de la tarde. El rey, hasta bien entrada la medianoche, hasta siete horas después, no salió a dar su discurso. ¿Qué sucedió antes del 23-F, durante y después?, ¿cuál fue el papel de la Monarquía? Los audios de Bárbara Rey y el monarca solo añaden más leña al fuego de lo que hemos ido sabiendo de esa historia durante estos años. Jamás ha dicho nada refiriéndose a Armada. ¿Qué sabía el rey o qué sabía el señor Armada que fuera tan importante que la sociedad casi cincuenta años después no pudiera saber, que no podamos ser capaces y adultos para asumirlo? ¿Qué es, que el rey fue el promotor del 23-F, como decía el jefe de la Casa Real y publicó el diario Público hace poco?, ¿es este el gran misterio? Porque en esto se basa la gran legitimización de la monarquía borbónica, que basa su legitimidad en el 23-F. Para gente como mi padre, que el rey fue el salvador ese día es un mito que se le vendió. Si esto es algo que no se sostiene, tampoco se sostiene la Monarquía. Sabemos que el rey es corrupto, que fue un gran defraudador, pero también tenemos que saber si era un idiota; un idiota en el sentido griego, aquel que destruye el bien común. Yo diría que sí, que el rey emérito, en el sentido griego, era un idiota. El 23-F debe aclararse. Hay que desclasificar toda la información por transparencia, para saber la verdad, para poder investigar. Pero no nos quedemos solo con el 23-F. Queremos una democracia real, queremos saber toda la información y no es normal que un Estado democrático no pueda saber su historia, que no se desclasifiquen las documentaciones. Cuando estábamos en el Senado, cuando mi partido tenía representación en el Senado, el 23 de febrero hicimos una pregunta sencilla. El señor Suárez hizo una consulta, una encuesta: Monarquía o República. Así se lo reconoció a distintos medios de comunicación. Teníamos esta pregunta hecha por escrito y el Gobierno, al responder, un mes más tarde, dijo que el Gobierno estaba trabajando en un anteproyecto de ley de desclasificación de documentación. Con esa respuesta, como mínimo, sabíamos que existía dicha encuesta y que era un secreto. ¿Pero qué sucede con los anteproyectos de desclasificación al suprimir esta ley franquista? Como se ha dicho aquí ya, más de cinco veces se ha intentado, pero siempre se ha fracasado. ¿Por qué? ¿Por qué los trámites siempre se quedan en trámites de reforma de la Ley sobre Secretos Oficiales? Porque los señores del Partido Popular y del Partido Socialista nunca avanzan. Creo que es el momento de avanzar. Como se ha dicho, estamos hartos del debate. Lo decían los compañeros de Esquerra Republicana y del PNV. Ya está bien. Si se creen esta agenda democratizadora, señores del Partido Socialista y todos los que apoyan su Gobierno, avancen en la democracia, porque si no los fascistas llaman a la puerta. Gracias. (Aplausos).»

Fragmento 5 de 5 de esta intervención.

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