Teresa Ribera RodríguezPSOE
Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
«A lo largo del día, la confederación emite cinco mensajes a las autoridades de Protección Civil referentes a variaciones de caudal en la Rambla del Poyo en tiempo real, cuyo sensor está situado en Ribarroja, aguas abajo. El primero, el de las 12:07, al que acabo de aludir, fue seguido de tres confirmaciones de caudal descendente a las 13:42, 15:04 y 16:13, información en tiempo real disponible en el Centro de Coordinación de emergencias, una caída del caudal descendente que se explica esencialmente por el aviso más importante, por el dato más importante: la pausa en la precipitación en cabecera. El último, a las 18:43, con un caudal de 1686 metros cúbicos por segundo, equivalente a cuatro veces el caudal medio del Ebro en su desembocadura, 411 metros cuadrados en la estación de Tortosa, según los datos de la Confederación del Ebro. El dato en tiempo real de incremento de caudal aguas abajo, en el sensor en Ribarroja, confirma el efecto de la fortísima precipitación en las cabeceras de las Ramblas, tal y como venía avisando de forma automática el sistema automático de información hidrológica. Entre las 16:26 y las 20:12 la confederación emite nueve mensajes advirtiendo elevados registros de precipitación en la Rambla. De esos nueve mensajes de elevados registros, por encima de los umbrales señalados en el protocolo de riesgo, siete se producen entre las 16:26 y las 18:43, nunca hubo apagón informativo. De los siete, cuatro se refieren a los elevados registros de precipitación en Chiva, la cabecera de la Rambla. Si la lluvia intensa se acumula aguas arriba, termina desbordando aguas abajo; es el último momento en que hay margen, poco -media hora, cuarenta y cinco minutos-, para reaccionar.»
Fragmento 11 de 21 de esta intervención.