Pilar Calvo GómezJunts
Diputada
«Y si hablamos de gestión, siempre es mejorable, pero la eficacia en la respuesta de Protección Civil pasa por reforzar un modelo de emergencias del territorio que no dependa del Gobierno central, que, obviamente, llegará tarde. Los que siempre tienen el dedo a punto para apretar el botón del 155 están puliendo ese relato de recentralización de las emergencias, cuando lo que necesitamos en Cataluña es poder actuar en las emergencias, y no solo como un Estado. Pero, para poder actuar con eficacia, necesitamos más recursos, y, recuerden, sin bloquear la ayuda externa cuando esta sea necesaria o que, por proximidad, pueda llegar antes. Y cuando hablamos de recursos también nos referimos a las ayudas a los agricultores, sobre todo en Cataluña, sobre todo en las Tierras del Ebro, donde llueve sobre mojado, o en el Baix Llobregat, donde se ha perdido entre el 70 y el 100 % de la cosecha con la segunda DANA, la que sufrimos el 4 de noviembre. Gavà y Viladecans tienen muchas hectáreas afectadas y no han podido drenar la tierra a tiempo porque les falta la maquinaria necesaria. Los agricultores del Parque Agrario del Baix Llobregat denunciaban hace unos días que solo disponen de un caracol de Arquímedes, una infraestructura para evacuar el agua de una zona a otra, mientras que el aeropuerto de El Prat dispone de dieciocho. Por otra parte, todos deberíamos reflexionar en profundidad sobre el modelo urbanístico, que ha conllevado que buena parte de la construcción esté en zonas inundables, en los litorales marítimos, pero también en el lecho de los ríos, en las riberas. En Cataluña lo sabemos muy bien, en mar y en montaña, y miramos hacia el cielo, un cielo más amenazador por el cambio climático. Por lo tanto, urge analizar las actuaciones necesarias para evitar el riesgo de nuevas DANA, y con qué inversiones. El mismo secretario de Estado, Hugo Morán, reconoció que la falta de presupuesto impidió sacar adelante proyectos diseñados para minimizar el riesgo de inundación en los barrancos del Poyo y la Saleta, no hubo inversiones con el PSOE, pero tampoco con el PP. Y si hablamos de Cataluña, en el Besòs hay una situación de riesgo que reclama actuación desde hace muchos años, hablamos del puente del ferrocarril sobre el Besós a la altura de Sant Adrià; su baja altura es un peligro, porque en caso de lluvia torrencial podría conllevar el desbordamiento del río e inundar la zona residencial e industrial hasta llegar a la antigua central térmica de las Tres Chimeneas, en la playa de Sant Adrià. No queremos ser alarmistas, de modo ninguno, pero estamos avisados por la historia. En el año 1962, este efecto barrera lo provocaron los derrumbes de la vía del tren, la fuerza del agua se llevó por delante uno de sus pilares y el desbordamiento afectó a dos barrios de Sant Adrià. Es cierto, la peor parte de aquella riada del Vallès Occidental se la llevaron Terrassa, Sabadell o Rubi, con más de ochocientos muertos o desaparecidos, y es evidente que lo que no queremos es que estas poblaciones vuelvan a estar en riesgo.»
Fragmento 16 de 17 de esta intervención.