Rafael Benigno Belmonte GómezPP
Diputado
«Creo que tendrían que matizar la denominación del ministerio, que tendría que llamarse ministerio teórico de la sanidad. Llevan un año de mandato y han sido pródigos en anuncios a la galería y en sectarismo político, pero absolutamente yermos en avances. Necesitamos un ministerio fuerte no para imponerse a la realidad autonómica, sino para ejercer un liderazgo robusto en la coordinación de nuestro sistema de salud. El ministerio ha sido incapaz de ir más allá de las buenas intenciones. Un sistema no se puede gestionar únicamente con voluntarismo. Todo en el ministerio es narrativa insustancial y obsesión ideológica. Se ha inventado un enemigo ficticio, que es la sanidad privada, sobre el que cargar todas las culpas y, en lugar de promover la colaboración, promueven el enfrentamiento, también con las autonomías que no son de su espectro político. Pero bueno, vamos a seguir centrándonos o vamos a decir cosas que a lo mejor son impopulares, como también se ha dicho aquí hace poco. ¿Qué podemos esperar de un ministerio al que se le llena la boca de atención primaria y únicamente ha convocado dieciséis plazas más de atención primaria en toda España el último año? (Aplausos). ¿Qué podemos esperar de un ministerio que para la formación médica especializada, que la pagan las comunidades autónomas, no abandera la reivindicación de una financiación justa para ellas? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que lleva dos manifestaciones en la puerta del Congreso de personal sanitario extracomunitario para la homologación de sus títulos y no hace nada? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que demoniza la sanidad privada o que mira con desconfianza la labor de la industria farmacéutica? ¿Qué podemos esperar de un ministerio que se llena la boca de teoría y no es capaz de gestionar la única realidad práctica asistencial que tiene, que es la atención de Ceuta y Melilla, donde los médicos y los profesionales llevan un año y medio de huelga? (Aplausos). Eso sí que es centrarse en las competencias, eso es centrarse. ¿Qué podemos esperar de un ministerio que quiere restar capacidad de elegir su atención a más de un millón de trabajadores públicos, no apostando de manera decidida por el mantenimiento del sistema Muface?»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.