Lázaro Azorín SalarPSOE
Diputado
«Más doloroso aún es pensar en quienes han perdido a un ser querido. ¿Qué mensaje enviamos cuando en esta Cámara algunos hablan de los fallecidos con tanta frivolidad? Señorías, me pregunto: ¿es eso lo que nuestros conciudadanos quieren escuchar? Estoy convencido de que no. Lo que las familias afectadas necesitan es algo mucho más valioso que nuestras palabras; necesitan soluciones; necesitan acción, y necesitan que esta Cámara sea un ejemplo de unidad en tiempos de adversidad. (Aplausos). No es posible que algunos aprovechen una tragedia para obtener rédito político. Gobernar no es un ejercicio de confrontación ante dicha situación, sino de servicio. Es responder con medidas concretas, como los 14 000 millones de euros para la reconstrucción desplegados por el Gobierno de España. Señorías, hoy las ciudadanas y los ciudadanos damnificados no quieren mirar si somos de un partido u otro, quieren que seamos los y las representantes de un país que espera lo mejor de nosotros, que espera lo mejor de nosotras. Como les decía, me dirijo a ustedes desde lo más hondo del corazón, después de haber pisado el barro en primera persona tan solo cuarenta y ocho horas después de que se desatara el desastre. Las escenas desoladoras que presencié en aquellos lugares me estremecieron hasta lo más profundo. Rostros marcados por el dolor y por la incertidumbre. Incertidumbre como la de amigos como Roser y Carlos, que estuvieron incomunicados de su hijo Carlos y a la mañana siguiente nos mandaron un mensaje que decía literalmente: Carlos fue de Loriguilla a Riba-roja a trabajar y volvió andando sin coche porque las aguas se lo tragaron. Tuvo que pasar la noche en un bar del polígono y nosotros sin saber de él desde medianoche. Entre todas estas imágenes, lo más desgarrador fueron los testimonios de aquellos que perdieron a un ser querido o aquellos que aún esperaban noticias de un desaparecido.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.