Diputado
«También el señor Feijóo -le pido que se lo transmitan, porque está almorzando- recriminaba al PSOE -y quizá tiene razón- liderar una moción de censura en uno de los ayuntamientos afectados. Hombre, todo el mundo sabe que ustedes llevan meses mendigando una moción de censura aquí, todo el mundo lo sabe. Y todo el mundo sabe que si no lo consiguen es porque a según quién (señala con la mano) todavía lo de VOX se le atraganta, pero les puedo asegurar que tienen voceros suficientes (vuelve a señalar con la mano hacia el mismo lugar del hemiciclo) para que algún día cuele, y algún día colará. Así que me parece un ejercicio de hipocresía terrible. Cuando hago así (repite el mismo gesto con la mano) señalo a la derecha catalana, por cierto. Lo de las mentiras, lo de los bulos, lo de venir aquí y mentir, lo de que se mienta en este país y en el mundo no es algo nuevo, como lo saben muy bien, y en este país, evidentemente, tampoco. Si yo les digo aquí: Ricky Martin, Sorpresa ¡Sorpresa!, mermelada, armario... saben de qué les hablo, ¿verdad? Lo saben; espero que lo sepan, sobre todo aquellos que ya peinamos canas. De aquello han pasado ya veinticinco años, fue un bulo, una mentira. Aquello fue una mentira que duró años, que duró meses, había gente que juraba y perjuraba que era cierta, incluso que lo había visto, y nos hacía medio gracia; hacía medio gracia; era medio inofensiva.»
Fragmento 2 de 9 de esta intervención.