Agustín Santos MaraverSumar
Diputado
«El colonialismo se repartió el Próximo Oriente tras la derrota y descomposición del Imperio Otomano; creó fronteras artificiales para explotar y controlar el petróleo al precio de la guerra Irán-Irak, tres guerras del Golfo, las guerras civiles de Yemen y Siria, y la cadena interminable de conflictos árabe-israelíes. Netanyahu explicó en septiembre en la Asamblea General, a la que no podrá volver mientras esté la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, que la seguridad de este Estado mesiánico que pretende construir sobre la destrucción del pueblo palestino se basa en la inseguridad colectiva en un conflicto permanente en Oriente Medio, regido por el principio de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo y donde Netanyahu reinará tuerto mientras dure su monopolio del armamento nuclear en un mundo de ciegos. Por eso, se ha extendido el conflicto invadiendo el sur del Líbano, en violación de la Resolución 1701, disparando contra UNIFIL, bombardeando a civiles hasta desplazar un millón de personas. Por eso, ha bombardeado prácticamente todos los días Siria y Yemen, para acabar sin éxito con Hizbulá y los hutíes. La tregua alcanzada ayer en el Líbano, por la presión de la Administración Biden, no durará -desgraciadamente- y no permitirá en definitiva que los habitantes del norte de Israel puedan volver a sus casas; es solo un aplazamiento hasta que tome posesión la Administración Trump para el asalto definitivo contra Hizbulá, el confinamiento entre cascotes y ruinas de la mitad sur de Gaza de 2,5 millones de personas palestinas y el ataque contra Irán. (Aplausos). El objetivo final de esta guerra sin fin no es recuperar a los 101 rehenes que aún están -vivos o muertos- en manos de Hamás, como denuncian una y otra vez sus familiares en Israel exigiendo la negociación y el alto el fuego; es escapar a los cargos de corrupción que esperan a Netanyahu en los tribunales, es avanzar el mesianismo sionista xenofóbico de los Ben-Gvir y Smotrich como base de un nuevo orden imperialista en Oriente Medio, suicida para Israel y para toda la región. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 6 de esta intervención.