29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Jordi Salvador i DuchERC

Diputado

«Pero el compromiso que tenemos hoy, señor ministro, no es solo con la historia; vamos más allá. Es una respuesta a la profunda contradicción que vivimos. Mientras muchos Gobiernos del mundo apuestan por la guerra -y no estoy inventando la sopa de ajo-, nunca ha habido tanta gente movilizada ni tanta consciencia de posicionamiento tan en contra de la guerra en todo el mundo, como hoy día. La ciudadanía clama por la paz. El 2 de noviembre estuve en Berlín, en una cumbre por la paz, y el 80 % de la población alemana quiere que terminen las guerras y que se negocie la paz. Y no solo ven muy cerca la guerra militar, sino también la guerra social, la guerra económica, porque sufren las consecuencias de esta guerra social en forma de falta de energía, cierre de fábricas, como Volkswagen u otras. Nadie en la calle quiere la guerra ni las consecuencias sociales y económicas, que comportan un empobrecimiento de la población en todas partes. Esto también es importante. La guerra trae un empobrecimiento y una guerra social en todo el mundo. Aunque no sea por humanidad, sea por intereses egoístas. Pensemos que vivimos en democracias donde parece que los Gobiernos han dejado de escuchar a la gente; y esto explica por qué, elecciones tras elecciones en el mundo, los Gobiernos que han mantenido el poder lo pierden. Y una de las causas está muy clara: hay una oposición creciente a la guerra y a sus consecuencias sociales directas, en forma de inflación, que afecta a todo el mundo; en forma de crisis económica, de gasto militar brutal, que perjudica a los gastos en educación, que perjudica a los gastos en sanidad, en vivienda, en protección social, en energía verde, etcétera.»

Fragmento 12 de 19 de esta intervención.

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