José Manuel Albares BuenoPSOE
Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación
«También creo que este es un debate en el que yo sé que ustedes están guiados por la buena fe -créanme, no tengo la menor duda-, pero uno tiene que ser, en un escenario muy complejo, lo más eficaz posible. Ustedes hablan de romper relaciones con Israel. Mire, no lo piden los palestinos, no lo piden ni tan siquiera los países árabes. No intentemos ser más palestinos que los propios palestinos, más árabes que los propios árabes. Y esto es por una razón, y es que todos estamos apostando todo a la solución de dos Estados y dos Estados supone también la existencia de un Estado de Israel, que se tendrá que sentar con nosotros en ese marco de una conferencia internacional de paz, y, para eso, debemos tener relaciones con Israel. Les hago un paralelismo: ustedes no vienen aquí a pedirme que rompa relaciones con Rusia, nunca lo han hecho, y a mí me parece bien, yo comparto no romper relaciones con Rusia, y tenemos un embajador en Moscú y un embajador ruso aquí, porque un día llegará la paz y tendrán que ser parte de la solución. Sin embargo, sí hacemos muchas otras cosas en relación con el acuerdo Unión Europea-Israel, en relación con las armas, en relación con las sanciones. Y, sobre todo, ustedes saben que hay un procedimiento abierto en la Corte Internacional de Justicia, en el que España colabora sobre la base de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. Nosotros colaboramos económicamente y también con actuaciones en la investigación del tribunal, aportamos al procedimiento para que puedan calificar esas acciones. Pero nosotros, claramente, somos parte, porque entendemos que dentro de esa convención está impedir que la población civil no tenga acceso a la ayuda humanitaria libremente o que se bombardeen indiscriminadamente infraestructuras civiles. También somos parte de la opinión consultiva sobre las consecuencias jurídicas derivadas de las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén Este. Y -se lo vuelvo a decir- no autorizamos venta de armas. No autorizamos venta de armas. Monitorizamos las licencias anteriores al 7 de octubre para que no se produzcan. No las autorizamos. No sé quién querrá recalar en nuestros puertos, lo que sí le puedo decir es que no autorizamos ni autorizaremos escalas con barcos que tengan como destino final Israel con cargamento de armas.»
Fragmento 24 de 25 de esta intervención.