Caridad Rives ArcaynaPSOE
Diputada
«Gracias, señora presidenta. Señorías de VOX, efectivamente, lo que nos esperábamos. Como decía anteriormente, esta proposición de ley tiene un objetivo claro, y ustedes lo único que pretenden es embarrar. Tan solo ha nombrado en una ocasión en toda su intervención las palabras 'voluntades previas', cuando esta proposición de ley va sobre eso; mientras, ha hablado usted de su manifiesto ideológico, que constantemente oímos desde esta tribuna. Lamentable, pero cierto. (Aplausos). Aprovecho para hacerles una pregunta: si tan claro tienen que habría que modificar los sistemas sanitarios, ¿por qué se han salido de las comunidades autónomas que gobernaban? ¿Por qué no exigieron en esas comunidades autónomas esas mejoras en los cuidados sanitarios, en los cuidados paliativos? Ustedes tuvieron la ocasión de hacerlo, pero prefirieron salirse de una realidad que es la gestión y seguir única y exclusivamente con su ideario político, difundiendo bulos y generando confusión y odio entre la ciudadanía. (Aplausos). Aportar una nueva regulación a las instrucciones previas, como herramienta clave para reforzar la autonomía del paciente en el final de su vida, aporta una mayor efectividad y seguridad jurídica. Lo repito. La adaptación que hace esta proposición de ley a la eutanasia no es más que una adecuación técnica, pero ustedes insisten en confundir a la ciudadanía. Lo he explicado por primera vez en mi intervención, anticipé que iban ustedes a hacer esto y, efectivamente, ya los conocemos de antemano. Empiecen a asumir que la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, la LORE, forma parte de nuestra legislación, un avance de derechos de la ciudadanía, demandado social y políticamente, y claramente constitucional, no lo olviden. Precisamente es un derecho que conecta con otros, como el derecho a la vida, ese con el que tanto se les llena la boca y también con otros derechos, como la dignidad humana, la libertad o el derecho a la intimidad. Ya han perdido varias votaciones en esta Cámara con la intención de derogar esta legislación. Por eso, me llama la atención que precisamente ustedes quieran oponerse a la tramitación de esta propuesta. Además, proclaman a voz en grito la importancia de garantizar los cuidados paliativos dignos en el proceso final de la vida, pero es que en esos procesos paliativos va incluido tener un documento que especifique las voluntades de los pacientes. Incomprensible, ponen en valor un tratamiento, los paliativos, en los que se incluye preguntar al paciente cómo quiere que se efectúe ese tratamiento en el final de su vida. No tiene mucho sentido que se opongan entonces a esta proposición de ley. No será porque no estén a favor de los cuidados paliativos, sino porque lo que quieren es enfrentarlos con el derecho a la eutanasia; cuestiones diferentes, necesarias y, en su caso, complementarias, pero de ninguna manera alternativas, algo que ha sido avalado por el Tribunal Constitucional, que considera que el tratamiento paliativo no constituye una alternativa en todas las situaciones de sufrimiento a las que se refiere el derecho de autodeterminación de la muerte eutanásica.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.