Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Yo acuso a los líderes y Gobiernos internacionales que siguen respaldando a este régimen de terror. Colombia, por ejemplo, destino de millones de exiliados venezolanos. Yo los he visto en la frontera de Cúcuta; madres descalzas cargando a sus niños en brazos, familias enteras huyendo de la violencia y la miseria. ¿Cómo es posible que su Gobierno no haga nada para frenar este desastre humanitario? ¿Qué pactos inconfesables, qué oscuras componendas tiene Petro con Maduro o con Diosdado Cabello, el que manda ahora? ¿Y cómo se explica la pasividad de Brasil? Presume de interlocución con la dictadura, asumió la custodia de la embajada argentina en Caracas y permite que los seis miembros del equipo de María Corina Machado, que llevan desde marzo allí asilados, sean hostigados y acosados sin piedad. He hablado con ellos; están sin luz, sin agua, sin apenas comida, rodeados de un lado por las embajadas de Rusia y Corea del Norte y del otro por viviendas expropiadas a golpe de armas largas y reconvertidas en cuarteles del SEBIN. Son rehenes de una organización criminal. Dos de ellos tienen la nacionalidad italiana. Magalli Meda, la jefa de campaña de las fuerzas democráticas, es española, ¿y nadie hace nada? ¿Dónde están los cuerpos diplomáticos de las democracias occidentales? ¿Disfrutando de las paradisíacas playas venezolanas, preparando la Navidad? ¿Y dónde está el Vaticano? El abandono que sufren los demócratas venezolanos es una vergüenza internacional.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.