Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Miren, la DANA nos ha dejado un aprendizaje claro. Urge avanzar hacia la descarbonización del transporte, apostar por un país de trenes y fomentar el uso de la bici. Por eso, señor ministro, es imprescindible -dice usted que le gusta escuchar a los científicos, a los expertos, la política comparada- revisar las infraestructuras contaminantes, como la ampliación del puerto de Valencia o la ampliación del aeropuerto de Manises, porque eso es incompatible con la buena gestión. Señor ministro, no queremos conformarnos con un Gobierno que gestiona bien la catástrofe, queremos y necesitamos un Gobierno capaz de prevenir, de priorizar siempre el derecho a la vida porque es consciente de que la emergencia climática solo tiene una solución: decrecer, mitigar y dar certezas. Brevemente. Usted decía que no solamente hay que reponer aquello que existía, hay que hacer infraestructuras más resilientes, y en eso estoy de acuerdo. Por lo tanto, creo que son importantes estos aprendizajes, sobre todo ahora que usted ha demostrado que la obra pública puede ser ágil y eficiente. Esperemos que eso le sirva también para el tren Gandía-Denia o la variante de Torrellano. Hay que aprovechar las consecuencias de la DANA para renovar y electrificar la línea ValenciaUtiel, una vía de madera del siglo XIX, recuperar la línea de Camporrobles y duplicar la línea en Buñol. Proponemos una mejora para las comunicaciones de la Huerta Sur con una nueva estación en Beniparrell y la creación de un nuevo servicio ValenciaSilla que complemente la actual y permita que vecinos y vecinas del área metropolitana puedan moverse mejor, más frecuencias y tardar menos. Y también la creación de nuevas estaciones en Xirivella o en el polígono de Ribarroja. Y sí, la DANA nos ha enseñado que hemos de tener una movilidad sostenible mejor, pero también, señor ministro, urge enterrar las vías de AlfafarBenetússer y Sedaví para aliviar dolor, para aliviar angustia y aportar la esperanza a un barrio que está totalmente devastado y en el que solo hay apocalipsis, tristeza y ninguna certeza ahora mismo. Yo sé que usted no es partidario de enterrar las vías; yo tampoco. De hecho, debo decirle que me parece bien que en mi pueblo, Vilareal, no pongan en marcha el enterrar las vías, sino una solución diferente. Pero es que la política es prioritaria, por eso le digo que no lo pedimos para mi pueblo, donde me lo piden, sino que lo pedimos para la realidad de un barrio, Benetússer y Sedaví, que necesitan que todas y todos demos una solución mejor, porque si no el odio de la extrema derecha será la única salida a esta realidad. Más allá de soluciones técnicas, aportemos también esperanza política. El aprendizaje de la DANA ha demostrado también que hay que repensar la ciudad de Valencia. No puede vivir de espaldas a su área metropolitana, y eso lo tenemos que hacer todas las Administraciones, local, autonómica y estatal. Debo decirle, por tanto, que los próximos presupuestos generales del Estado deben incorporar hasta 50 millones de euros para la Autoridad del Transporte Metropolitano de Valencia, lo que permitirá mejorar el transporte del día a día, de la cotidianidad, y recuperar la línea ValenciaSant Isidre hasta la estación del Norte sin tener que ir a la Font de Sant Lluís, lo que supondrá que la gente tenga media hora más al día que no tenga que perder en un tren.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.