Óscar Puente SantiagoPSOE
Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
«Pero esto no solo ha sucedido en Suiza. En septiembre, un tren de pasajeros colisionó en Praga con otro que estaba detenido por no respetar una señal de stop y provocó lesiones graves a treinta y cinco pasajeros. El maquinista del tren que estaba parado dio positivo en la prueba de alcoholemia y el que se saltó la señal era un conductor en formación. ¿Alguien ha pedido la dimisión de mi colega checo, el señor Kupka -con el que, por cierto, he estado reunido esta semana pasada- No. ¿Habrá pedido alguien la dimisión de Salvini en Italia por el descarrilamiento de un tren en Milán hace varias semanas tras la caída de un contenedor? Estoy seguro de que no. Pues aquí, fíjense, se produce un fenómeno muy sorprendente -ahora entraremos en la DANA-. Yo he escuchado a la señora Mejías -la derecha habla poco de la DANA en relación con lo que yo he hecho, que pensaba que lo había hecho bien, pero después de aquí, salgo convencido de que lo he hecho no bien, sino superior, porque no han sido capaces de poner pegas a la labor que hemos hecho en el Ministerio de Transportes-, que da un paso muy interesante desde el punto de vista político. Dice: El mérito no es de usted. Se han hecho las cosas muy bien, pero el mérito es de los trabajadores y es a los que hay que felicitar. Claro, yo aquí me planteo esta disyuntiva: ¿cómo se produce ese salto hacia abajo en el caso de que las cosas se hagan bien y hacia el despacho del ministro en el caso de que salgan mal? Es decir, señora Mejías, aclárese: o yo respondo de los descarrilamientos o también respondo de las obras que se han hecho en Valencia. (Aplausos). ¡Lo que no puede ser es que yo no sea responsable de las obras que se han hecho en Valencia, pero sí de los descarrilamientos! ¿No entiende usted que una cosa y otra son incompatibles?»
Fragmento 17 de 29 de esta intervención.