Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«Buenos días. Muchas gracias, presidenta. La proposición de ley a la que nuestro grupo ha tenido que presentar una enmienda a la totalidad con texto alternativo no pretende otra cosa que llevar a cabo una modificación de la hasta ahora ley de protección de las libertades y la seguridad ciudadana, precisamente, para lograr el objetivo contrario: desproteger la seguridad ciudadana y las libertades de todos los españoles. Sería importante comenzar analizando quiénes son los autores de esta iniciativa para entender cuáles son sus objetivos. Esta proposición de ley -que no proyecto de ley, porque una vez más se intenta evitar cualquier informe desfavorable sobre ella por los órganos preceptivos- viene de la mano del Gobierno de Sánchez, aunque sea a través de su partido político; el partido del puño en alto y la Internacional, del himno del odio, de la muerte, de la represión y de los regímenes totalitarios en el mundo (rumores.-Aplausos), el PSOE de la historia criminal, con sus golpes de Estado y sus asesinatos de líderes de la oposición. Y, ¡cómo no!, de la mano de sus socios preferentes: los golpistas de Esquerra Republicana de Catalunya, los separatistas de las nueces y el kale borroka del PNV, los filoetarras que jamás condenaron el terrorismo de Bildu y, ¡cómo no!, ¡cómo no!, los comunistas -siempre los comunistas- de SUMAR y su secretario general, el abogado de las FARC. Estos son los autores, y con estos autores nos podemos imaginar cuáles son los objetivos y las pretensiones de esta proposición de ley. Todos ellos, todos los partidos que he citado, a lo largo de su historia y en la actualidad se basan en la acción política del odio: odio a España, odio a la libertad, odio al orden, a la ley, a la convivencia pacífica. Esa es su trayectoria, basada en apoyar siempre el crimen, la violencia y la amenaza. Por eso los objetivos de esta proposición no son otros -y es parte de su estrategia política- que el control de las calles, mantenerse en el poder, especialmente cuando lo ven amenazado, cuando saben que podrán ser desalojados del poder en las próximas elecciones. Por eso quieren controlar la desestabilización de las calles y el caos, limitar la autoridad de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, además de haber controlado los resortes del Poder Judicial. Y esto lo hacen generando desigualdad entre los españoles, porque no nos creamos que sus intereses y sus intenciones son iguales para todos los españoles. Con estas leyes, serán duros y seguirán siéndolo con los españoles que cumplimos la ley, que actuamos de manera pacífica y democrática. Seguirán apaleando a quienes se manifiesten pacíficamente. Recordemos lo que hicieron con las manifestaciones de agricultores y ganaderos, toda la fuerza y todo el rigor contra ellos; lo que han hecho y siguen haciendo con aquellos manifestantes pacíficos que, en las calles de Ferraz, en Madrid, protestaban contra Sánchez y sus corruptelas, ordenar apalear a jóvenes y a mayores. (Aplausos). O, por ejemplo, a quienes han protestado por la falta de ayuda como consecuencia de las riadas en Valencia. Contra ellos, toda la fuerza y todo el rigor del Estado. Pero, ¡qué permisivos son con aquellos que rodeaban el Congreso! ¡Qué permisivos son con los terroristas del CDR cuando incendiaban las calles de Cataluña, lanzaban adoquines, destruían vehículos policiales y atacaban con barras de hierro a nuestros agentes! ¡Qué permisivos son con los sindicalistas de las mariscadas y esos piquetes desinformativos que no son otra cosa que piquetes mafiosos de coacción a los trabajadores que no se quieren manifestar en huelga! (Aplausos). ¡Qué permisivos son con quienes okupan las viviendas de los españoles! ¡Qué permisivos son con quienes hacen escraches a la oposición política!»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.