Francisco Javier Ortega Smith-MolinaVox
Diputado
«No puedo estar más de acuerdo con la presidenta, aunque ideológicamente estemos en posiciones infinitamente distantes; no puedo estar más de acuerdo en que el respeto a todos los diputados de esta Cámara es a todos los diputados de esta Cámara. Por tanto, cuando se nos acusa de fascistas, de violentos y de no sé cuántas cosas más (el señor Guijarro García hace gestos afirmativos) -y alguno cabecea ahora así, al estilo coreano, diciendo que sí (rumores)-, espero que ese mismo respeto se nos reparta también a nosotros. (Aplausos). Continúo, señora presidenta. Estábamos hablando de que no pueden subir a la tribuna a dar lecciones de derechos humanos, de libertad, de democracia, de avances sociales quienes en sus ideologías son fanáticos defensores de regímenes que precisamente pisotean esas libertades, esa democracia. Lo único a lo que yo estaba apelando era a un mínimo de coherencia, porque no se puede venir aquí a dar lecciones y defender, promulgar y apoyar justo aquello de lo que se acusa al resto. Esta proposición de ley, la miren ustedes como la miren -por eso no han querido que sea proyecto de ley, para no tener que ver en algunos informes preceptivos, a lo mejor, lo que nosotros les tenemos que decir ahora desde la tribuna-, tiene ese objetivo, que es amordazar -a ustedes que les dio por ponerle el título de ley mordaza- a aquel ciudadano que de manera democrática y pacífica quiera salir a las calles o quiera proteger su propiedad o quiera un país con unas fronteras seguras. Ustedes lo que quieren es amordazar a la inmensa mayoría de los agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que necesitan instrumentos para poder combatir a los violentos, a los delincuentes. Ustedes lo han demostrado, no tengo que explicárselo yo. Ustedes han puesto en la calle, con sus votos, mediante indultos y amnistías, a los delincuentes mayores que ha tenido la democracia (aplausos), a aquellos que dieron un golpe de»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.