Diputado
«Usted me dirá: ¿hay alguna manera de hacerlo? Pues yo creo que sí. En el artículo 82 se habla de entidades sin ánimo de lucro que gestionen centros y refugios de protección animal. Yo tengo una perrita, así que creo que es un acierto. Fíjese, aquí ustedes han entendido rápidamente que había que llevar dinero a los centros que cuidaban a los animales y para ello no han pedido papeles ni han mirado si había cien perros o cien gatos. Mes que Gossos, de Cheste, 30 000 euros; Refugio de Elsa, en Montroy, 30 000 euros; DONAM la Pateta, 30 000 euros; Refugi els Angels, 30 000 euros; Asociación Protectora Felina 'Dejando Huellas', 30 000 euros; La Voz Felina, 30 000 euros. Todos 30 000 euros. Si está bien, si lo saben hacer; pero, entonces, ¿por qué no lo hacemos con los autónomos, con los profesionales, con el que ha perdido su casa? (Aplausos). Eso es lo que yo le propongo con el máximo respeto. Cuarenta y cuatro días y las ayudas no llegan, señor ministro.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.