María Mercè Perea i ConillasPSOE
Diputada
«El objetivo de esta iniciativa es resolver los efectos perniciosos que pudieran derivarse desde el minuto uno en el que una persona decide ser donante. Nos referimos a la pérdida económica de salarios y a problemas laborales que las personas donantes puedan tener al ausentarse de su puesto de trabajo. Señoría de VOX, usted no sabe la realidad. (La señora Romero Vilches: Nooo, no nos enteramos). Le pido que, cuando acabe este Pleno, hablen con Daniel y Eva, de ALCER y de la Federación Nacional de Enfermos y Trasplantados Hepáticos, para que le expliquen la problemática que han tenido con las IT. (Aplausos). Es que no se enteran. No leen, no saben y no conocen. Por tanto, estamos de nuevo ante una ley aprobada en tan solo un año de legislatura y con esta serán veintitrés las que han ido al BOE, al Boletín Oficial del Estado. La semana próxima serán veinticinco. Y esta es una ley que tiene rostro de mujer. La mayoría de personas donantes de órganos en vivo, especialmente de riñones, son mujeres trabajadoras de más de 50 años, que donan el riñón a sus hijos, hijas, parejas, hermanos, incluso a personas desconocidas, y acaban siendo penalizadas en su cotización a la Seguridad Social al estar de baja sin tener la oportuna protección social. Además, esta proposición de ley contribuye a reducir los gastos en la sanidad pública, en la asistencia sanitaria, y también en prestaciones de la Seguridad Social. A partir de ahora, cerca de mil personas, que cada año se convierten en donantes en vivo, podrán acogerse a las bajas laborales al ser reconocidas como situaciones especiales de incapacidad transitoria por contingencias comunes. (Aplausos). No se les exigirá tampoco el periodo previo de cotización. Percibirán un subsidio del cien por cien de su base reguladora y dispondrán también de permisos retribuidos para asistir a tantas citas médicas como sean necesarias. Esta ley refuerza y amplía el sistema de protección social porque ampara de nuevo a las personas en situación de necesidad; una nueva conquista de derechos, sobre todo, para la clase trabajadora, para aquellos que cobran un sueldo a final de mes.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.