Antonio Cavacasillas RodríguezPP
Diputado
«Gracias, señora presidenta. Buenas tardes ya, señorías. Dice la famosa ley de Murphy que, cuando varias cosas pueden fallar, siempre lo hará la que cause el mayor perjuicio. Esto es lo que pasa con este Gobierno: que, además de no gobernar y seguramente de no saber cómo, aprovecha el mínimo resquicio para utilizar su indefinible ideología para introducir de manera sibilina medidas disparatadas, anormales, amorales y poco éticas en iniciativas parlamentarias. Ya lo hizo, por ejemplo, con la ley de paridad para introducir la supresión del veto del Senado a la senda fiscal o en la reforma de la Ley Orgánica 7/2014, que beneficia a más de cuarenta presos de ETA, donde le dimos la oportunidad de rectificar. Pero los acuerdos con sus socios proetarras son más importantes que el dolor de los españoles. (Aplausos). Ahora lo vuelven a hacer con la proposición de ley para la mejora de la protección de las personas donantes en vivo de órganos para su posterior trasplante. Lo que fue una proposición legislativa apoyada por unanimidad por la Cámara Baja se ha convertido en un instrumento de carga ideológica sin sentido a la hora de la elaboración de las presentadas enmiendas. De la fase inicial no es que haya varias cosas que pueden fallar, es que fallan todas, todas, y siempre perjudican al mismo, al ciudadano español, que ya no entiende cómo sigue vivo este Gobierno.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.