Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Gràcies. Gracias, presidenta. Buenas tardes, diputadas y diputados. Es la segunda vez que traemos esta proposición de ley a este Congreso. Justamente el día en que fracasó, que se tumbó por primera vez, dijimos que no pararíamos hasta que esto se pudiera debatir y pudiera convertirse en una medida real. Hemos hecho modificaciones, porque también dijimos desde este atril que lo considerábamos tan importante que estábamos dispuestos a hacer todas aquellas modificaciones que de alguna manera nosotros también veíamos necesarias, pero que pudieran conducir a la aprobación de esta ley. Por tanto, me permitirán intentar hacer las menos acusaciones posibles porque, cuando somos capaces de llevar hacia adelante una medida que creemos que es buena para el resto de los ciudadanos y ciudadanas, para todos y todas nosotras, sería de rigor dar las gracias a los grupos que sabes que no necesariamente comparten visiones contigo, pero que de algún modo también ceden para ir hacia adelante. Hay un primer mensaje que me interesa hacer llegar, si es que alguien nos está escuchando o nos está viendo, y es que es una toma en consideración, que implica que todo lo que digamos desde este atril no será verdad mañana. Lo digo porque, muy a menudo, he subido a este atril y he asegurado que las personas que comparten conmigo la calle, el país o el edificio en el que vivo mejorarían sus vidas. Y esto hoy no lo puedo decir. El gran drama que estamos teniendo las izquierdas en este país es que prometemos y legislamos, pero la gente no ve modificada su vida en la cotidianidad. Les decimos que bajarán los impuestos, que haremos muchas viviendas y que haremos una ley de vivienda, que les permitirá vivir dignamente sin que todo su sueldo vaya a la vivienda, y ellos no lo perciben, no lo notan. Les decimos que estamos poniendo las condiciones en sanidad y en educación para que estén bien atendidos, para que sus hijos y sus hijas tengan buenas escuelas, para que todo el mundo sea ciudadanía de este Estado y, especialmente, de mi país, Cataluña, y no lo notan. Y, hasta que la izquierda no sea capaz de que todo aquello que se promete desde este atril se convierta en condiciones de vida, que lo note la gente en su día a día, no sirve de nada votarnos. Este es el drama y esta es la reflexión cuando tenemos que ser conscientes de que tenemos un hemiciclo que, en políticas económicas, es de derechas y, por lo tanto, pido que entiendan lo muy difícil que es poder llegar aquí a ninguna formulación legislativa que sea verdaderamente transformadora en clave social de izquierdas.»
Fragmento 6 de 10 de esta intervención.