Guillermo Hita TéllezPSOE
Diputado
«Quiero resaltar el anuncio que realizó a primeros de este mes el presidente Pedro Sánchez sobre la creación de una gran empresa pública estatal de vivienda que destinará recursos y actuaciones a la creación en todo el territorio de la vivienda pública de acceso asequible, blindada a perpetuidad y que será gestionada por la propia empresa. (Aplausos). El Gobierno es consciente de que la solución del problema concierne a todas las administraciones y, por eso, busca el consenso con todas ellas. En la recién celebrada Conferencia de Presidentes autonómicos, en lo que se refiere a la vivienda, el Gobierno ha propuesto a las comunidades autónomas: uno, blindar el carácter público y social de las viviendas financiadas con recursos públicos de forma permanente e irreversible; dos, aprobar una reforma de la ley del suelo que ofrezca más seguridad jurídica a los ayuntamientos y ayude a acelerar la construcción de viviendas asequibles, y, tres, que hagan uso de la ley de vivienda, cuyas herramientas están dando buenos resultados allí donde se aplican, reduciendo el precio de los alquileres. Y mientras el Gobierno propone, ¿qué hace la oposición del Partido Popular? Pues ya lo dijo el jefe Aznar: el que pueda hacer, que haga. Pero no en ayudar a solucionar los problemas reales de la gente, sino en su inútil estrategia de acoso y derribo -que, por otra parte, no van a conseguir- del Gobierno de Pedro Sánchez. El que deba hacer, que no haga, es la proclama oculta, pero clara respecto del problema de la vivienda, igual también del jefe, allí donde el PP tiene responsabilidades. Pongamos el ejemplo de Madrid, región que conozco bien, paradigma de la actuación del PP y banco de pruebas de sus políticas. Se lleva a rajatabla el mandato de: el que deba hacer, que no haga nada; es el mercado, amigo. (Aplausos). Y se ufanan de ello. El propio alcalde de Madrid, el señor Almeida, lo dijo expresamente: que no iba a hacer nada para regular los alquileres en una de las ciudades que cuenta con los precios más altos de toda España. Y es exactamente lo que hacen: nada. Aunque quizás es mejor que no lo hagan, por otra parte. Recuerden, señorías, la venta que realizó Ana Botella de viviendas públicas a fondos buitres. Afortunadamente, ahora el Tribunal Supremo da la razón a los inquilinos y les permite comprar sus pisos al precio que Botella los vendió a los fondos buitre. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.