Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Gracias, presidenta. La proposición de ley que nos presenta hoy el partido mayoritario en el Gobierno tiene muy buenas intenciones, pero llegamos todos un poco tarde. Señorías, está muy bien dotarnos de medidas para frenar el futuro abuso de las distribuidoras de alimentos en España, al igual que en otros sectores; el problema aparece cuando el cambio llega tarde y no se actúa de forma contundente con las leyes vigentes que tienes aprobadas y a tu disposición. La ciudadanía se desanima y piensa: ¡A buenas horas mangas verdes! En cuanto la inflación empezó a bajar, las cadenas se apresuraron a publicitar el cambio que nunca debieron hacer. Por ejemplo, en los paquetes de galets -ahora que estamos en Navidad-, al igual que en todos, ya pone claramente el gramaje. Parte de la ley cumplida. Por eso intentaremos que sea un poco más ambicioso de lo que se nos plantea. En los primeros días de volver al gramaje inicial, hasta colocaron en las cintas de pago, en el separador de los productos, la publicidad correspondiente. Es normal que vayamos por detrás porque no tenemos una bola de cristal. Por eso, cuando detectamos un fraude legal, pero fraude, al fin y al cabo, lo que hemos de intentar conseguir es que no se repita y menos que en el proceso siempre sea un winwin para la empresa. Reduce la cantidad y no sube el precio. Y en la reducción, posiblemente, tenga más margen de beneficio, ya que el precio, como todos sabemos, es libre. Para más cachondeo, cuando vuelve al gramaje inicial, como nos ha pasado, hace una campaña de marketing y los que quedamos mal somos nosotros y las Administraciones. Para el consumidor, que no tiene por qué entender de leyes, no actuamos cuando toca y cuando lo hacemos, vamos a remolque de las grandes cadenas, que son las buenas.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.