Diputada
«Señor ministro, con lo sonriente que suele ser usted y se ha puesto a gritar aquí como si no estuviésemos en el Congreso sino en un patio de colegio. (Rumores). ¡Qué vergüenza, señor ministro, qué vergüenza! (Aplausos). Señor Bolaños, el nexo de toda la corrupción que afecta al señor Sánchez, la causa de sus desvelos es el señor Aldama. A ustedes Aldama no les importaba hasta que ha empezado a contar lo que hacían ustedes. Ustedes ahora se han reído de él, lo insultan y ahora incluso se querellan contra él. Ustedes no paran de repetir -hoy mismo lo ha dicho- que es un delincuente confeso. Pero, claro, señor Bolaños, este delincuente confeso organizaba los cumpleaños de ministros a los que iba todo el Gobierno; el delincuente confeso se paseaba con los ministros y llegaba a contrataciones; el delincuente confeso iba por Ferraz como Pedro por su casa; el delincuente confeso se iba a San Petersburgo con la mujer del presidente Sánchez a hacer negocios. Yo es que creo que entre tanta mentira no han sido ustedes conscientes de lo han dicho, porque si -según ustedes- el señor Aldama es un delincuente confeso, ustedes eran los facilitadores del delincuente confeso, señor Bolaños. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.