Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Gracias, señora presidenta. Señorías, no voy a interpelar al ministro. Lleva un año despreciando las preguntas de la oposición, es decir, pisoteando los artículos 183 y 188 del Reglamento de esta Cámara que regulan la rendición de cuentas del Gobierno, condición imprescindible de una democracia. Al señor Bolaños, un diputado cualquiera o incluso cualquier periodista, le pregunta: ¿Qué hora es, ministro? Y él contesta gutural: Ultra ultra, facha facha. Les pondré tres ejemplos de este año, pero hay docenas. Señor Bolaños, ¿qué va a hacer si los tribunales deciden que la ley de amnistía está al margen de la Constitución y el derecho europeo? Respuesta: Recae sobre sus hombros la responsabilidad de representar al equipo ultra. Señor Bolaños, ¿cuál es el conflicto entre España y Cataluña? Respuesta: Quiero darle la enhorabuena por imponer a su candidato ultra en Cataluña, al César lo que es del César y al ultra lo que es del ultra. Señor Bolaños, ¿por qué sigue apoyando al fiscal general del Estado? Respuesta: Su tono altivo y perdonavidas nos recuerda lo importante que es ir a votar para que no gobierne gente como usted. Desde luego, mejor ser perdonavidas que 'perdonamuertes', excarcelando etarras antes de tiempo como este Gobierno. (Aplausos). El miércoles pasado el ministro Bolaños directamente se mofó en la cara de una diputada de VOX que le recordó su deber de contestar; decía no, no, negaba con la cabeza y se reía. La sesión de control reducida a ruido y furia que nada significa o, dicho en castizo, al diálogo de besugos.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.