Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«¿Y el señor Bolaños? Nada, se ha quedado sin coartada. Años deslegitimando al Consejo General del Poder Judicial, insultando a sus miembros, diciendo que son peones del PP porque denuncian los ataques del Gobierno, a ver cómo explica ahora el comunicado de la magistrada Perelló. ¿Dirá que los jueces no han completado la Transición, esa última genialidad salida de Moncloa? ¿La llamará, gutural, ultra ultra? Cuarto y último hito: Franco. Ahora sí el ministro por fin puede gritar facha facha, solo que ante su gutural espejo. ¿Qué sería de este Gobierno sin los ultras, sin Bildu, sin Puigdemont, sin Junqueras, sin Franco? ¿Qué sería de él sin la polarización? Como son incapaces de gobernar por adhesión, intentan gobernar por odio, levantan muros entre españoles, juegan al divide y vencerás y reescriben la historia. Franco no fue derrotado por una izquierda heroica y valiente, sino por una vulgar flebitis, y murió en la cama. La libertad no la trajo el PSOE, la trajeron los demócratas de ambos bandos (aplausos) y, señaladamente, tres hombres: Adolfo Suárez, Torcuato Fernández-Miranda y el rey Juan Carlos. Esos sí que merecen cien homenajes. Y, con ellos, los siete padres de la Constitución, de los cuales cuatro -cuatro- lo son también del Partido Popular: Fraga, claro; Miguel Herrero; José Pedro Pérez Llorca, y Gabriel Cisneros. Sí, somos también hijos de UCD. A estas alturas, ¿a quién pretenden engañar? Se lo diré: a sus menguantes votantes y a sus socios. Quieren mantenerlos a ellos polarizados, radicalizados, atrincherados, atrapados en un solo lado del muro, cautivos del cainismo. El populismo es el atajo de los mediocres y el frentismo una confesión de impotencia, además de una canallada. Y, ahora sí, señor Bolaños, es su turno. Ya puede seguir conversando consigo mismo. Gracias. (Prolongados aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, puestos en pie).»
Fragmento 6 de 6 de esta intervención.