Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Y, ya para acabar, un último mensaje a los españoles que quieren serlo, es decir, a la inmensa mayoría: la Transición fue, sobre todo, una conversación entre distintos. Esa conversación fue posible gracias a la inteligencia y a la buena voluntad. Sin estudios, sin conocimiento, sin rigor, sin respeto a la palabra y a los hechos, sin un pensamiento profundo, sin una visión a largo plazo, la política se envilece y la democracia caduca. Sin inteligencia no hay acuerdo, solo el enfrentamiento gutural y sectario que nuestra Constitución derogó. El Gobierno ha hecho lo imposible por socavar el suelo de valores que nos unen, ha sustituido la buena voluntad de los constituyentes por una mala fe destituyente y, sin embargo, el suelo español sigue firme. La inmensa mayoría de los españoles coincidimos en lo esencial, en la libertad, la igualdad, la nación, y también en que hay una serie de cosas que no se hacen, no porque estén legalmente prohibidas, sino porque son moralmente inaceptables: no se borran los delitos de otros políticos a cambio del poder; no se mantiene a un fiscal general imputado por intentar destruir a una rival; no se ataca, calumnia y hostiga a un juez por investigar a tu mujer; no se le dice a un compatriota sepultado por el lodo, a otro español, que, si quiere más recursos, que los pida; y no se pacta con un partido que justifica el coche bomba y el tiro en la nuca. Y, aquí, un inciso. ¿Se imaginan ustedes por un instante, señorías, que en esta Cámara hubiera un partido que justificase el haber matado judíos? ¿A que no? (Rumores). Entonces, ¿por qué les parece normal y hasta democráticamente saludable que haya aquí un partido que considere justificado secuestrar y matar españoles? (Aplausos). Eso es Bildu, heredero del odio que el Gobierno blanquea y agita.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.