29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Mónica García GómezMM

Ministra de Sanidad

«Para entender todo esto que pasa y que usted tan bien ha descrito, las personas que nos declaramos humanas tenemos un mecanismo fundamental, una herramienta fundamental que se llama empatía. Esta es fundamental para ejercer cualquier profesión, pero también para ejercer la política. Se llama empatía. (Rumores). Veo que aquí, en la bancada de la derecha, hacen comentarios. Es un software que puede venir de nacimiento, pero que, si no viene de nacimiento, no pasa nada, se puede adquirir con el tiempo. (Aplausos). Lo pueden ustedes adquirir, no pasa nada, con esfuerzo, compromiso y humanidad. Están ustedes con total disposición para adquirirlo en cualquier momento. Esa empatía es la que tienen los profesionales sanitarios, la Protección Civil, las organizaciones no gubernamentales, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado o el personal voluntario que está en primera línea brindando su atención humanitaria, el apoyo emocional y la dignidad a quienes más lo necesitan. Y sí, esa es la diferencia entre esta bancada (señalando los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso) y el resto del arco parlamentario. Nosotros enviamos mantas, comida y humanidad y ustedes enviarían buques y enviarían a la Armada. (Aplausos.-Protestas). Insisto, están ustedes a tiempo todavía de adquirir el software de la empatía. Ponerse en la piel de la gente es fundamental para que la política sea política y no sea charlatanería. La labor de estos profesionales, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de estos voluntarios lo llevan también en condiciones extremadamente... (Rumores). Un poco de educación, también la pueden adquirir; están la empatía y la educación, las pueden adquirir en el mismo pack. (Aplausos). La labor de estas personas -los profesionales, Protección Civil, los voluntarios, las ONG- la llevan a cabo en condiciones extremadamente difíciles, en las que tienen que convivir con realidades que son inimaginables y, a menudo, no disponen ni siquiera de un momento para su propio desahogo personal. Esto representa un auténtico ejemplo de solidaridad que me gustaría poner en valor.»

Fragmento 2 de 7 de esta intervención.

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