Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Señorías, la situación de estas personas, muchos niños y niñas, es tan desesperada que no es que busquen un futuro mejor, es que no tienen ni siquiera un presente posible. Huyen de la persecución, de la violencia y del colapso de cualquier estructura de vida digna. Ya no es la esperanza de una vida mejor en Europa lo que les mueve, es el instinto de supervivencia frente a la muerte. No lo eligen, es una necesidad. Y todos y cada uno de ustedes, todos y cada uno de nosotros en este Parlamento haríamos exactamente lo mismo. (Aplausos). Ante esta cruda realidad, quiero poner en valor también la grandeza de nuestro Sistema Nacional de Salud, la grandeza de nuestra sanidad pública, que brinda a estas personas una asistencia sanitaria desde el minuto cero. Insisto, ustedes les mandarían a la Armada, nosotros les mandamos sanitarios (aplausos), les mandamos mantas, les mandamos humanidad, nos ponemos en su piel y en sus condiciones. Un sistema que no pregunta por el origen; un sistema sanitario que no pregunta tampoco por su condición; un sistema que pone en el centro el bien común y el derecho universal a la salud; un sistema que está perfectamente alineado con el código deontológico de los profesionales sanitarios, que dice que no excluimos a los pacientes por raza ni por ninguna condición que sea excluyente. Yo entiendo que ustedes no lo puedan comprender y que no pueden parar de hacer gestos cuando se habla de sanidad universal. Nuestra sanidad pública representa magníficamente los valores de justicia, equidad y solidaridad, y define así nuestra sociedad. Desde hace tiempo nos enfrentamos a una estrategia política sistemática, programada, mediática, tóxica y 'búlica' que intenta asociar la inmigración con la inseguridad y el deterioro de los servicios públicos, con grandes discursos diciendo que vienen a colapsar nuestro sistema sanitario. Pues tengo una mala noticia para los negacionistas, para los que ejercen a diario la política tóxica: la evidencia científica, los investigadores y la ciencia demuestran que excluir a los inmigrantes ni reduce costes ni alivia la presión del sistema sanitario. Los inmigrantes ni saturan ni endeudan nuestro Sistema Nacional de Salud.»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.