Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Señor Marlaska, por otro lado, el informe también dibuja una realidad: que todo aquello que hagan sus compañeros de Gobierno no va a servir absolutamente de nada si usted no aplica la disposición primera de la ley de extranjería y regulariza de forma urgente a las cuarenta mil personas (aplausos) que en las poblaciones de la DANA no pueden acceder a las ayudas de empleo, de vivienda o de cualquier otro tipo de ministerio. Y quizá esto en abstracto nos parezca algo grave, pero cuando a las historias les ponemos nombre, quizá nos parezcan mucho más graves. Señor Marlaska, esta es la historia de una mujer de Massanassa, de Nilka, que estaba interna sin contrato en la casa del señor Paco. La noche de la DANA, cuando escucharon el agua llegar a su casa, lo primero que hizo ella con su hija adolescente de 15 años fue poner a salvo al señor Paco. Lo subieron a la parte alta de la casa, sosteniendo peso muerto -como hacen las mujeres migrantes en este país que se dedican a los cuidados-, le cambiaron la ropa y lo pusieron a salvo. Al día siguiente, Nilka tuvo que caminar kilómetros y kilómetros entre la devastación y los coches, solo pudo encontrar un poco de pan; se lo llevó a su casa y, evidentemente, a quien primero se lo dio fue a Paco, que tenía»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.