Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«92 años. Lo que sobró se lo comió con su hija. Pocos días después, les llamó la hija de Paco y les dijo que Paco se iba a una residencia, que se buscaran trabajo y que, si se querían quedar, pagasen el alquiler. Nilka no entendía nada, porque había salvado a su padre, a quien le tenía mucho aprecio, mucho cariño, pasaba más horas ella con Paco que sus propios hijos, y la realidad es que se había quedado sin trabajo y sin casa. Pero Nilka tiene miedo de que la paren, porque no tiene papeles. Este Estado no puede permitir que haya heroínas como Nilka, que salvaron a nuestros mayores, a niños y a personas con diversidad funcional, que se esconden porque no tienen acceso a las ayudas que este Gobierno impulsa. (Aplausos). Cuando hablamos de decretos que hacen avanzar ante la miseria del Gobierno del señor Mazón, desgraciadamente, nos seguimos dejando a gente invisible que hace que la vida se sostenga. Y una última cosa, señor ministro, viene la Navidad y, desgraciadamente, si usted hubiese sido ministro en aquella época, Jesús hubiera nacido en un CIE. Le pido que no se convierta en el Grinch del Gobierno y los cierre, porque avanzaremos en derechos humanos. Moltes gràcies. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 3 de esta intervención.