Datos INE

29N · faltan 24 días

Agustín Conde BajénPP

Diputado

«A la vista de lo que va trascendiendo de las declaraciones judiciales -y en esta semana tenemos varios ejemplos- y de los documentos aportados a los juzgados, resulta ya bastante claro que Begoña Gómez utilizó recursos públicos para hacer negocios privados. La propia acusada, en una torpe estrategia de defensa, llegó a entregar documentos que acreditaban cómo la directora de programas del gabinete del presidente del Gobierno, María Cristina Álvarez, pedía a una empresa privada que siguiera financiando la cátedra de la esposa del presidente del Gobierno por la que esta recibía una remuneración privada de la Universidad Complutense. No es que la directora de programas ayudara a la esposa del presidente del Gobierno en sus actividades oficiales o representativas, no; es que pasaba el platillo para que los ingresos privados de Begoña Gómez aumentaran. (Aplausos). Además de lo anterior, se ha comprobado que Begoña Gómez remitió una carta a Red.es -un ente público, no lo olviden- mostrando su interés en participar en cuatro contratos cuya adjudicación solicitaba a la empresa Innova Next, propiedad del señor Barrabés, el amigo de la pareja presidencial. Red.es terminó por adjudicar esos contratos a quien Begoña Gómez solicitaba. ¡Faltaría más! Lo pedía el 'número 1'. Y ello, aunque Innova no hizo la mejor oferta económica y aunque para eso se tuviera que forzar la valoración subjetiva recogida en el pliego. Con esa adjudicación, la empresa recomendada por Begoña Gómez, con la que esta decía tener interés en cooperar activamente, se embolsó diez millones de euros. La Fiscalía Europea, naturalmente, está investigando estos contratos y la Audiencia Provincial ha dicho que constituyen una conducta racionalmente sospechosa. Ambas conductas, la solicitud de financiación y la adjudicación, pueden constituir -y así se investigan- delitos de malversación de fondos públicos y de tráfico de influencias. Además de presuntamente delictivo, señorías, todo ello es sencillamente inmoral, impropio de una democracia avanzada y éticamente reprobable.»

Fragmento 2 de 4 de esta intervención.

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.