Tomás Fernández RíosVox
Diputado
«Gracias, señora presidente. Señorías, se lo dije a ustedes hace tres semanas desde esta misma tribuna: Están ustedes obsesionados. Leyes y más leyes, sanciones y más sanciones, impuestos y más impuestos, normas y más normas. Es increíble el ansia voraz de intervencionismo que tienen ustedes, de meterse en todo y de regularlo todo, pero lo único que consiguen es ponerles cada vez más trabas y más piedras en el camino a los españoles para poder salir adelante, con lo difícil que ya lo tienen. (Aplausos). No sé en qué realidad paralela viven ustedes, pero para el ciudadano de a pie y para el autónomo que abre su negocio, ordeña sus vacas o arranca su tractor la mayor preocupación a día de hoy no es el desperdicio, como ustedes ven, es simplemente llegar a fin de mes. Es que más del 26 % de la población española está ahora mismo en exclusión social, uno de cada cuatro; es que más del 82 % de las familias ya no pueden consumir habitualmente productos de primera necesidad, como la carne y el pescado, como antes era normal. ¿Pero en qué mundo viven ustedes? Claro que está bien marcar una serie de pautas para mejorar el desperdicio alimentario, cómo no, por supuesto que está bien, pero esta barbaridad de proyecto de ley que han traído ustedes supone otro mazazo más para las medianas empresas del sector agroalimentario, asfixiándolas con más costes, con más trabas y con más trámites, como si ya tuvieran pocos, y todo por esa obsesión suya con la Agenda 2030 (aplausos), que solo sirve para imponer ideologías ajenas a la realidad de España, denostando a nuestro sector productivo y mermando nuestra soberanía nacional. Ustedes demuestran un desconocimiento total de la realidad de nuestro sector primario. Nuestros agricultores y ganaderos ya aplican prácticas de economía circular de manera voluntaria y eficaz desde hace tiempo, porque ellos saben mejor que nadie cómo optimizar sus recursos, porque les va la supervivencia en ello. Ustedes, en vez de aprobar esas iniciativas, lo que van a hacer hoy -insisto- con este texto es penalizarlos con más normativas coercitivas.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.