Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«No obstante, señora ministra, este apoyo no implica una aprobación plena del texto, porque hay algunos déficits importantes que no podemos ignorar, y trabajaremos en su tramitación parlamentaria. Por eso, hace falta esta tramitación. Espero que todo el mundo esté en el mismo barco, porque es importante. Ustedes siguen abusando del real decreto ley, que hurta al Parlamento la posibilidad de debatir y enmendar las leyes. Por tanto, a pesar de las mejoras introducidas, creemos que es importante que este decreto se tramite como proyecto de ley para que podamos introducir enmiendas a las deficiencias detectadas y que podamos corregir ese texto. Pese a los avances, destacamos que este texto tiene graves limitaciones. En esto estamos de acuerdo con Bildu, Podemos y el BNG, nuestros camaradas. Nos vamos a centrar en dos puntos fundamentales con los que no estamos de acuerdo. El primero es la competitividad entre pensión y trabajo. La regulación a este respecto en esta ley es insuficiente y genera dudas sobre su aplicación práctica. Reconocemos que combinar ingresos laborales con la pensión puede ser beneficioso para muchos jubilados que quieren seguir activos voluntariamente, pero es imprescindible asegurar que esta medida no se convierta en una herramienta de precarización. Me explico: la compatibilidad entre pensión y trabajo debería ser una opción libre -importante-; debería ser una opción libre y digna, no una necesidad impuesta por una pensión insuficiente que deje a los jubilados por debajo del umbral de la pobreza. La ley lo dice. La ley dice que va a garantizar pensión y trabajo siempre que no sea porque la pensión sea insuficiente. ¿Cómo piensan garantizar eso? Pues eso no lo explican. Espero que ese punto se pueda explicar y se pueda regular en su tramitación. Porque, para que la elección sea libre, hay que tener una pensión mínima adecuada para todos, nunca por debajo del umbral de pobreza; si no, no hablamos de libertad. Sería posible solo en aquellos sectores en los que no haya una llamada juvenil importante o actividades de un valor social reconocido muy importante que permita a la gente seguir con su trabajo.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.