Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Pero vamos a recordar que vivimos tiempo oscuros y que hasta algo de tanto sentido común como es esta iniciativa a algunos y a algunas les parecerá raro, innecesario e incluso injusto. Y sabemos bien que en esta Cámara algunos aspiran y desean tener una sociedad más injusta, basada en la desigualdad y forjada, cómo no, en la ley de la jungla. Para algunos miembros de esta Cámara el Estado solo tiene que servir para reprimir y para mantener y garantizar los privilegios de una minoría, a costa del bienestar y de la vida de los demás. A la ultraderecha no le gusta la democracia, no le gusta el progreso, no le gustan los avances sociales y civiles y tampoco le gusta que estemos aquí ampliando derechos. A lo mejor hoy votan a favor, pero no creo que sea por convicción sino por vergüenza, porque les sobramos muchos y muchas de nosotras. Si pudieran, nos deportarían por mujeres, por extranjeras, por diversas, por rojas, por lesbianas, por gais o por ateas. Y esto no es una exageración, no estoy exagerando para nada: lo proclaman ya sin ningún tipo de complejos, y, además, estamos viendo que hay países que no solo lo dicen, sino que lo hacen.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.