Guillermo Mariscal AnayaPP
Diputado
«Con la extensión de la vida útil que aboga esta proposición no de ley de Almaraz en Cáceres, Ascó y Vandellós en Tarragona, Cofrentes en Valencia o Trillo en Guadalajara, ¿seremos más o menos libres, más o menos dependientes? España es hoy el único país del mundo con reactores en operación que ha decidido cerrarlos. ¿Y cuál es la alternativa? A esa pregunta el Gobierno sigue sin responder. ¿Cuáles son las consecuencias económicas y sociales para las comarcas donde se ubican estas instalaciones y para el conjunto del país? ¿Qué propone el Ejecutivo para garantizar el suministro eléctrico de forma continua? No propone nada. ¿Y la industria? El precio de la energía es la principal variable para una industria. Además, se prevé un enorme crecimiento del consumo eléctrico, obviamente, por la descarbonización, así como por los centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial. ¿Qué ofrece este Gobierno? Bien, el año pasado, durante dos días consecutivos, dos días, Red Eléctrica tuvo que cortar el suministro a parte de la gran industria para evitar apagones en los hogares y el colapso del sistema eléctrico español; dos días de incertidumbre, de miedo a un apagón generalizado. Y eso ocurrió con cinco de los siete reactores operativos. ¿Alguien se ha preguntado qué pasará cuando no quede ninguno?»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.